Fotografía de paisaje 5h2o. Vista del templo de Karnak en tonos naranjas con palmeras. Luxor, Egipto.

KARNAK

Publicado el 30 de enero de 2015 en Lugares

 

Mapa-KarnakEn un área aproximada de 1,5 km. de largo por 1 km. de ancho, el complejo arqueológico de Karnak, en Egipto, comprende más de 25 templos, capillas y santuarios. Se sitúa en la zona norte de la antigua Tebas, actual Luxor, a más de 600 km. al sur de El Cairo, y a unos 600 m. de la orilla del Nilo.
Si bien no se sabe con exactitud la fecha de construcción, se cree que se comenzó a construir en el 2.200 (a. C.), y se terminó en el 360 (a. C.), lo que implica la contribución de unos 30 faraones en sus edificaciones y sucesivas remodelaciones.
Semi-enterrado durante 1.000 años, casi se derrumba en el terremoto del año 27 (a. C.), y hubo viviendas construidas dentro y encima de los templos. Sus ruinas fueron usadas como establos y también como fuente de materiales de construcción.
Tras la expedición de Napoleón Bonaparte hubo una explosión de interés por Egipto en el mundo occidental que llevó a una etapa de saqueo y expolio hacia otros países. Pero a mediados del siglo XIX, los modernos arqueólogos occidentales pusieron su interés en documentar y preservar sus antiguas maravillas. (Lo que quedó)
Actualmente el vandalismo y la erosión son sus principales problemas.
La presa de Asuán ha provocado la subida del nivel freático bajo los antiguos monumentos. La presencia de sal en el terreno y en el agua del río Nilo tiene unos efectos desastrosos en este tipo de roca porosa, depositándose y reaccionando químicamente en ella. Ésta se convierte en un compuesto cristalino que produce grietas en la piedra hasta desmoronarla y convertirla en polvo.

El tiempo corre deprisa para Egipto.

El templo principal del complejo, y el de mayor tamaño, es el Templo de Amon-Ra.
En su interior se encontraba la morada de los dioses. No la del faraón.
Amón (Imen en egipcio), y a veces denominado Amén, es el dios oculto. Invisible tanto para los hombres como para los demás dioses.
Aparece citado en los textos de las pirámides, pero como una divinidad poco importante asociada al aire. Originalmente fue representado como ganso y como carnero.
En el apogeo de su poder se le representó en una figura humana con la piel de color azul, con una especie de peineta de plumas (en 2 penachos altos) y con la típica barba falsa (una especie de trenzado que cuelga pegado a la barbilla).
Se creía que con el sólo hecho de pronunciar su nombre se amansaba a los cocodrilos, y tuvo varios apelativos:

Amon-Ra azul

– “Amonrasonter”; que significaba “Amon-Ra, rey de los dioses”
– “El dios único que se convierte en millones”
– “El gran dios creador”
– “Aquél que habita en todas las cosas” (Esencia de todo el universo)
– “Esencia como deidad primordial, a partir de la cual llegaron al ser todos los dioses”
– “El dios que surgió del huevo situado en la colina emergida de las aguas primordiales”
– “Protector de los navegantes” (Su nombre se grababa en el timón de las embarcaciones)
– “Padre de todos los vientos”, o “Alma de viento”
– “Amón es su nombre, Ra es su casa y Ptah es su cuerpo” (Representación de una tríada)
– “Jefe de la Eneada”

 

Nadie podía alcanzar el rango de faraón sin el consentimiento de Amón. Su nombre aparece incluido en los nombres de varios reyes, como por ejemplo en el de Tutankamón: Tut-anj-Amón, que significa “Imagen viviente de Amón”.

Este megalítico templo se considera el más grande de una de las primeras civilizaciones de la humanidad. Según la arqueología oficial, la civilización egipcia comenzó hace unos 6.000 años. Sin embargo, a fecha de hoy, ésta concede mayor antigüedad a otras civilizaciones de las que no se sabía nada hasta hace muy poco tiempo. Por ejemplo: A las construcciones megalíticas descubiertas recientemente (1994) en Göbekli Tepe (Turquía) se les reconoce, al menos, 11.000 años de antigüedad.

La famosa Sala Hipóstila del Templo de Amon-Ra es un recinto sostenido por un total 134 columnas distribuidas en 16 filas, en un área de unos 5.500 m2, y con a penas 4 o 5 metros entre ellas. Muros de 15 y 25 metros la rodean.
Doce de ellas, las situadas en el pasillo central (en el eje este-oeste), alcanzan una altura de más de 20 m. (Como un edificio de 7 plantas), pesan unas 280 toneladas cada una, y tienen unos 15 m. de circunferencia.
Hay que darse un paseito para rodearlas.
No son de una sola pieza, sino que se componen de grandes piezas, a modo de rebanadas gordas partidas por la mitad, de unas 5 toneladas de peso cada una. Asombroso para los medios técnicos que nos cuentan que había en aquella época.
Hasta hace poco se creía que se habían levantado enterrando el recinto en arena, pero ahora se cree haber descubierto una “explicación” mejor: Plataformas de ladrillo cocido.
Incluso han identificado el “manual para su construcción” en la pared de una tumba situada en la necrópolis del Valle de los Nobles, de 2.500 años de antigüedad.

(Vídeo)

 

Fotografía de 5h2o. Interior de la Sala Hipóstila del templo de Karnak con turistas y hombre utilizando su tablet. Luxor, Egipto.

 

Pasear por este verdadero bosque de colosales columnas de piedra caliza, estremece.
Y sorprende.
La antigüedad y la modernidad se encuentran juntas aquí. Lo mismo ves personal barriendo con escobas de ramas, que guías y turistas con la última tecnología en sus manos. Todo bajo losas de piedra gigantes colocadas como castillo de naipes a 23 metros sobre nuestras cabezas, y que parecen a punto de caer.
Te sientes ínfimo. E intrigado. Y sobrecogido.
Si no fuera por la naturalidad de los cientos de turistas andando de aquí para allá, se diría que estás en otro mundo. Un mundo de gigantes donde unas hormiguitas han graffiteado con surcos casi todas las superficies de roca. A veces con increíble perfección, arte y estilo; a veces con bastante menos perfección. En una misma pared encuentras delicados alto-relieves junto con bajo-relieves más toscos, como retintados.

Fotografía de 5h2o. Primer plano de figura cristiana de santo pintado sobre columna de piedra. Templo de Karnak, Luxor, Egipto.
Extraño, pero los mejores relieves en la piedra (sutiles altos relieves, más difíciles de ejecutar) frecuentemente se datan oficialmente con mayor antigüedad que los más recientes (bajos relieves profundamente re-esculpidos).
En cierto sentido, es igual que en todas partes. No sólo por la aparente involución atística, sino porque en todo el mundo hay templos y monumentos construidos y derrumbados, y reconstruidos, y saqueados, y remodelados, y adaptados al nuevo dueño o al nuevo dogma. Al final el resultado se parece:
Una increíble y magnificente estructura originaria sobre la que se ha decorado, re-decorado, modificado y vuelta re-decorar, de mejor a peor estilo, a lo largo de los últimos siglos o milenios.
Nada nuevo bajo el sol de la humanidad.

Detalle de re-decorado cristiano en la Sala de las Fiestas  

Fotografía de 5h2o. Primer plano en contrapicado del obelisco de piedra de la reina Hatshepsut. Karnak, Luxor, Egipto.

 

Los obeliscos sí son de una sola pieza, de granito rosado.
Y esto ya marea del todo.
El del faraón Tutmosis I tiene 23 m. de altura. El de la reina Hatshepsut, un bloque de casi 30.
Estas piezas en forma de aguja paralelepípeda erguida, con cuatro lados y coronadas por una pirámide, pesan cientos de toneladas.
Los intentos por demostrar las teorías oficiales, aún a escalas minúsculas y con ayuda de los medios técnicos actuales para su transporte, siguen sin probar nada.

(Vídeo)

Observando el obelisco inacabado de Aswan, y las “muescas” a su alrededor y en su superficie ¿Se puede concluir sin dudas que se corresponden con un tallado realizado a mano chocando piedra contra piedra o utilizando herramientas de cobre, bastante más blandas que el granito?
Imagina a tamaño real y en medio de otras construcciones ya existentes.
¿Procedimientos toscos para obtener resultados de precisión? No tiene sentido.
Yo he estado allí, y sigue sin convencerme.

Fotografía de 5h2o de el escarabajo sagrado Jepri, el sol de la mañana. Templo de Karnak. Luxor. Egipto

Fotografía de 5h2o. Interior del recinto arqueológico de Karnak. Obeliscos de piedra y mujer tomando fotografías. Luxor, Egipto.

Cerca del famoso Escarabajo de piedra, ese al que una reciente “tradición” le otorga el poder de concederte un deseo si le das 7 vueltas en el sentido contrario a las agujas del reloj, encontrarás un obelisco tumbado. Perfecto para comprobar de primera mano ese sonido especial que mana de sus entrañas. Basta pegar el oído a su superficie y golpearlo con los nudillos.

Sorprendente.
Fotografía de 5h2o. Figura en relieve y pintura de la diosa egipcia Sejmet con pene erecto. Yacimiento arqueológico de Karnak, Luxor, Egipto.

 

Y otra curiosidad:
Los jeroglíficos en Karnak, como en casi todos los yacimientos arqueológicos de Egipto, se encuentran bastante deteriorados y mutilados. No sólo por el paso del tiempo, sino por supuestas revanchas entre faraones, o por la censura de posteriores creencias religiosas.
Sin embargo, y a pesar de haber sido lugar de culto cristiano en épocas más recientes, algunas figuras antropomorfas permanecen exhibiendo los atributos sexuales masculinos en erección. Incluso en figuras que corresponden a diosas femeninas, como Sejmet, la diosa leona, esposa de Ptah (El señor de la magia).
Tal vez por eso algunos investigadores le llaman “El templo del hombre”.

 

Fotografía de 5h2o. Relieve de plantas, flores, frutas y aves sobre muro de piedra. Sala del Jardín Botánico del templo de Karnak, Luxor. Egipto.En la parte más antigua del templo de Amón (zona este), situada al fondo según se accede por la entrada principal, se encuentra el llamado “Jardín botánico”, datado en la época de Tutmosis III (1.504-1.450 a. C.)
En realidad es una sala desprovista de techo, en cuyos muros de piedra se halla representada en delicados alto-relieves una gran variedad de especies de plantas y animales exóticos. Se aprecian árboles, arbustos y flores de especies ajenas al ecosistema del valle del Nilo.
La arqueología oficial identifica algunas plantas (no todas) como dragoncillos, cardenchas, espatas, granados y vides, entre otras. Pero puntualiza que están “ligeramente deformadas”.
Otros investigadores las identifican con otras especies con propiedades alucinógenas o curativas.
A mí me parece reconocer Strelitzias (Flor ave del Paraíso), de clima tropical, con flores saliendo de dentro de otras flores. Y también se reconocen algunas frutas.
Es un lugar muy particular.

 

Fotografía de 5h2o. Relieve y pintura de estrellas de cinco puntas dispuestas en geometría exagonal sobre techo de piedra. Templo de Karnak, Luxor, Egipto.Antes del salir del templo, conviene fijarse en la decoración de los techos.
Muchos se decoran solamente con estrellas, y éstas no aparecen colocadas aleatoriamente sino que siguen un curioso patrón geométrico; algo que parecen obviar algunas recreaciones o reconstrucciones digitales modernas para sus ilustraciones.
Siempre son estrellas de cinco puntas, situadas en los centros y en los vértices de hexágonos iguales enlazados entre sí, como en un panal de abejas.
Este patrón se repite en los techos de muchos templos y pirámides egipcias; como en la pirámide de Unas, donde aparecieron los primeros “Textos de las pirámides” grabados en sus paredes. Algunos techos de construcciones de la antigua Nubia (actual Sudán), al sur de Egipto, también siguen este curioso patrón.
Es evidente que esta cultura milenaria daba especial importancia a la geometría, la simetría y la matemática en sus construcciones y esculturas, por lo que cabe preguntarse sobre el significado de esta reiterada disposición geométrica en la representación del cielo estrellado.

Karnak, igual que todo Egipto, es un enorme jeroglífico.

 

Fotografía de 5h2o. Cenefa en altorrelieve policromado de cobras erguidas con disco solar sobre la cabeza, en muro interior de templo. Yacimiento arqueológico de Karnak. Luxor, antigua Tebas, Egipto.

 

Fotografía de 5h2o. Figuras en relieve de dioses egipcios, hombre y mujer de la mano, sobre fachada interior, y columnas de piedra del templo de Karnak. Luxor, Egipto.Caminando entre las sombras de la megalítica Karnak, te sientes observado.
Las enormes figuras grabadas en los muros que rodean el gran bosque de roca caliza, parecen indicarte la salida.
Son los gigantescos graffitis de los dioses que viven anclados en un pasado de piedra; esperando a que te des cuenta…
Pero… ¿De qué?
Su paso, congelado en el tiempo, también les hubiera llevado fuera del templo, dirección oeste.
Ella delante, y él detrás la sigue y la guarda cogiéndole la mano.
No parecen preocupados. Ellos saben. Sin duda.
Mirarles es como mirar un árbol milenario. Comprendes que hubo una historia, pero están como ausentes y no muy dispuestos a contártela del todo.
Y sonríen, seguros de que nada de eso que tú crees importante, realmente importa.

 

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